¿Cómo Mantener Mi Perro o Gato Sano?

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«Con la salud no se jode… lo demás va y viene… » – diría una abuela sabia -. Esa misma que nos pedía que nos pusiéramos un abrigo porque hacía frío, para no enfermarnos.

Cuando tenés un fuerte vínculo emocional con otra persona, te preocupás por ella. Seguramente quieras que siempre goce de buena salud. Sabemos muy bien que la buena salud se logra: visitando al médico regularmente, comiendo sano, evitando factores de riesgo como fumar o tomar alcohol, haciendo ejercicio regularmente, etc. En definitiva, teniendo hábitos saludables.

Ese cuidado, que es a priori para evitar cualquier mal, se llama prevención. Este concepto es aplicable a las mascotas que, como seres vivos, también se enfrentan a amenazas que pueden atentar contra su salud. Pero acá hay que notar 2 grandes diferencias con los humanos:

  1. Las mascotas no hablan.
  2. Las mascotas dependen totalmente de nuestras acciones.

¿Por qué nos cuesta tanto prevenir?

Para analizar este punto, vamos a suponer que tenemos una mascota como animal de compañía y que tenemos una conexión emocional muy fuerte con ese ser vivo (o sea, lo queremos mucho). Vamos a suponer también, que ese vínculo es estrecho, al punto de considerarlo un miembro más de la familia (para los que no se identifican con este tipo de responsables de mascotas, ya pueden abandonar la nota, porque sería inútil hablarles de prevención).

Cuando hablamos de prevenir, el tiempo y el dinero no son los principales factores para la falta de prevención, aunque está bien que los consideremos dentro de la ecuación. Creemos que nos cuesta prevenir porque no tenemos bien incorporado ese hábito. Creemos que mucho tiene que ver con cómo nos educamos e incorporamos estos conceptos dentro de nuestras vidas. Parece ser algo más cultural que otra cosa, y eso es importante considerarlo para cambiarlo, aunque sea de a poco.

La prevención como hábito

Para tomar en serio la prevención, hay que considerar cierta disciplina para controlar y atender cuestiones de salud que necesitan cierta programación en nuestra agenda, para que tengan un resultado satisfactorio. No valen los esfuerzos aislados para convencernos de que vamos por la buena senda, porque sabemos que nos estamos mintiendo a nosotros mismos: el autoengaño a la orden del día.

Los responsables de mascotas que no tomas medidas de prevención para con sus animales, los dejan a merced de un sinnúmero de consecuencias no deseadas y sufrimientos evitables. ¿Realmente son evitables? Sí, ya que la mayor parte de los problemas y enfermedades comunes llevan meses y a veces años de gestación. Sabemos, con total seguridad, que si controlamos a nuestra mascota con regularidad, es posible que se detecten síntomas o señales a tiempo para tratarlas sin mayores complicaciones.

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El veterinario, un aliado imprescindible a la hora de prevenir

¿En qué consiste la prevención?

La prevención, como dijimos, consiste en crear hábitos para mantener a tu perro o gato sano. Ellos dependen dependen exclusivamente del humano, y por lo tanto las medidas preventivas son parte de la tenencia responsable. Estos hábitos se traducen en:

Vacunaciones

Es un hecho: las vacunas previenen enfermedades. Algunas enfermedades son más peligrosas que otras, como la rabia, que puede trasmitirse de la mascota al humano con un alto riesgo de muerte (100%) una vez presentados los síntomas. Para evitar muchas de estas enfermedades deberemos ser estrictos con el calendario de vacunación que el veterinario gestione para nuestra mascota.

En la ciudad de Buenos Aires, según el último censo de 2020 del gobierno de la ciudad, el 15.3% de los perros y el 36.3% de los gatos no recibió vacunas el último año. Parece una estadística alentadora, pero no lo es, porque nos habla de que aún no tomamos plena conciencia de los riesgos de no vacunar.

Desparasitaciones

Los parásitos son otros seres vivos que se «hospedan» en nuestra mascota para poder sobrevivir. En general, aprovechan recursos que obtienen de alguna parte de ella y suelen ocasionar desde molestias hasta serios trastornos que pueden ocasionar la muerte si no se tratan adecuadamente.

Los parásitos pueden ser internos o externos. De estos últimos, el mejor ejemplo son las pulgas y garrapatas. Al igual que con las vacunas, nuestro veterinario se encargará de gestionar el mejor plan para controlar los parásitos (sobre todo cuando tenemos un cachorro, es necesario respetar el plan a rajatabla).

Siguiendo con las estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires, en lo que se refiere a desparasitaciones internas y externas durante el último año, existe un 21.6% y un 11.6% de perros no desparasitados, respectivamente, y de los gatos el 30.4% y 22.6%.

Hábitos saludables

Las rutinas como paseos, juegos, etc. también forman parte del repertorio de prevención y es muy recomendable tenerlos con nuestros perros y gatos para que se mantengan saludables. Estos hábitos no son iguales para todas las mascotas: depende de la especie, la edad, el sexo, el tamaño y otros factores ambientales que son necesarios considerar. Como parte del programa de prevención, el veterinario te puede ayudar a gestionar una rutina que se adapte a tu mascota para que mantenga siempre un buen estado de salud.

Nutrición

Este punto podría ser parte de los hábitos saludables, pero al tratarse de algo complejo y especializado como base de su desarrollo, es mejor tratarlo aparte. Hoy en día hay mucho debate acerca de la correcta nutrición de las mascotas y es necesario aclarar que su complejidad también radica en que no todos los animales necesitan la misma dieta.

También depende de la especie, la edad, el tamaño, sus rutinas, y hasta de la raza, que muchas veces no se tiene en cuenta. En este caso, desde el primer día que tengas a tu mascota es conveniente que consultes con tu veterinario para saber cuál es la mejor combinación de alimentos para que tu mascota se desarrolle bien (sobre todo si aún es cachorro) y se mantenga saludable.

Control de reproducción

Este es un punto muy importante dentro de la prevención, ya que tiene que ver con el control de natalidad para evitar superpoblación de perros y gatos. Muchos municipios tienen programas gratuitos que ayudan con esta tarea, pero no siempre hay compromiso de los humanos responsables de las mascotas.

Siguiendo con el informe de 2020, en la ciudad de Buenos Aires sólo el 42% de los perros está castrado. Con los gatos la realidad es diferente, ya que el 82% lo está. Pero esto dice que aún hay mucho camino por recorrer dentro de este tema.

Por otra parte, suele haber mayor proporción de hembras que de machos castrados, por diferentes motivos, pero fundamentalmente ligados a mitos que carecen de fundamento científico. Es importante castrar tanto hembras como machos ya que de este modo disminuimos la cantidad de perros abandonados vagando por las calles, y prevenimos algunos problemas de salud asociados a las hormonas.

Controles de salud generales

Aquí no hay debate, ya que se trata de evitar males y sufrimiento innecesario. Si querés mantener a tu mascota en la mejor condición posible, planificá 2 visitas al año con tu veterinario para que le realice los controles de rutina. Respetando este hábito, tenés altas chances de que tu mascota tenga una vida plena y momentos de puro disfrute junto a vos.

En la ciudad de Buenos Aires, en lo que respecta a consultas veterinarias, tristemente las estadísticas muestran que poco más de un 40% de los perros se atiende 2 o más veces por año, mientras para los gatos no llegan al 30% las atenciones mínimas. Estos datos son generales, sin discernir si las atenciones son de rutina o si el animal tenía un problema serio, así que la situación parece ser aún más grave.

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Los controles periódicos son la mejor arma de prevención de enfermedades

¿Más vale prevenir que curar?

Mucho se discute sobre cuánto cuesta mantener una mascota. Es algo que debe considerarse antes de adquirirla para no tener sorpresas. Si pensás que mantener una mascota está más cerca de lo «gratis» o lo «barato», considerá seriamente no tenerla. Lo de gratis no existe, y lo de barato es relativo.

Las mascotas no son una pareja que cuando nos separamos sigue con su vida, o hijos que crecen y se independizan. Una mascota vivirá por siempre con nosotros y es totalmente dependiente de nuestras acciones, sean buenas, regulares o malas.

Decime Cuánto Prevenís y Te Diré Cuánto Querés a Tu Perro o Gato

¿Conviene prevenir más que curar? Para contestar esta pregunta, hay que analizar 2 puntos fundamentales. Uno que tiene que ver con la empatía y el amor que sentimos por nuestra mascota. El otro se relaciona con la limitación de recursos, entre los cuales tenemos los «tengo poco tiempo» y los «ahora no tengo plata», o una combinación de ambos.

Si querés a tu mascota, dirás que sólo le falta hablar. ¡Pero ya sabemos que no hablan! En algunos casos nos es difícil comprender lo que nos comunican, y algunas llegan a sufrir mucho antes que nos demos cuenta de que algo anda mal. En este punto, llamamos al veterinario una vez el problema se encuentra instaurado y muchas veces avanzado.

Lo del tiempo y el dinero que cuesta realmente prevenir, como bien comentamos antes, ante el lazo emocional deberían ser factores menores. Tiempo hay que dedicarle, sino es preferible considerar no tenerla. En cuanto al dinero (y en esto te podemos apostar), te va a costar, en promedio, 5 veces más tratar el problema de tu mascota, que prevenirlo.

En definitiva, prevenir es ahorrar tiempo y dinero, pero sobre todo muchos… pero muchos… dolores de cabeza. Ahora ya sabés la respuesta: sí, más vale prevenir que curar.

Si necesitás asesoramiento en prevención, no dejes de consultar con nuestro equipo de veterinarios online para que te oriente en todo lo que necesitás saber:

¡Hasta la próxima nota!

El equipo de meemo.